Historia del Taekwondo

La historia del Taekwondo es bastante extensa, ya que sus orígenes se remontan a unos dos mil años de antigüedad. Pero aquí se recoge un pequeño resumen sobre este milenario arte en el que se sintetizarán cronológicamente los hechos y las características más importantes de este sistema coreano para cultivar el cuerpo, la mente y el espíritu.

Las primeras figuras y motivos relacionados con nuestro arte marcial son unas pinturas de unos dos siglos de antigüedad. En estos frescos podemos ver a practicantes de Taekyon (antiguo arte marcial practicado en Corea) dando una especial importancia al manejo de las piernas, los movimientos circulares y los barridos, caracterización que distinguirá nuestro sistema de los demás estilos hasta nuestros días.



En el siglo I a.C., Corea estaba dividida en tres reinos: Koguryo, Baek-je y Silla. Los enfrentamientos entre estas provincias para gobernar la península eran constantes y han durado siglos. En el siglo VII d. C., en el reino de Silla se formó una élite guerrera de gran prestigio, los Hwarang, que en Corea eran equiparables a los Samuráis japoneses. Estos soldados revolucionaron el panorama marcial del país, ya que dominaban a la perfección todos los secretos del combate cuerpo a cuerpo, además de manejar diestramente el arco, la lanza y el sable. Estos “cuerpos especiales” de la época fueron enviados a su país vecino, China, para enriquecer y perfeccionar su arte con las técnicas que desarrollaban algunos monjes budistas expertos en artes de combate. Tal fue el poder de estos guerreros, que siendo Silla el reino más pequeño y teniendo un ejército de soldados mucho más reducido, logró imponerse sobre sus vecinos y unificar por primera vez bajo un único gobierno la península de Corea. Durante un largo período de tiempo reinó la paz, momento que el pueblo dedicó a reforzar sus conocimientos de Taekyon con las enseñanzas de los Maestros Hwarang, creándose para ello las primeras escuelas y torneos.


En el año 932 d.C., accede al trono la dinastía Koryo (de la cual proviene el nombre de Corea). En este período, el ejército protagonizó una revolución para aplacar la corrupción de algunos de los gobernantes del país, lo que reafirmó la confianza del pueblo en los guerreros Hwarang, que controlaban la práctica de las artes de combate, alcanzando en el siglo XV una enorme afición a ellas entre la población y un elevado nivel.


Poco después se instauraron en el gobierno de la nación nuevas corrientes filosóficas y de pensamiento, lo cual acarreó la prohibición de la práctica y la enseñanza de las artes marciales. El neo-confucionismo predicaba la total sumisión del pueblo al poder del estado y los sistemas orientales de lucha eran considerados peligrosos por la nueva corriente política. Incluso el cuerpo de Hwarang fue deshecho, pero muchos de los Maestros se retiraron a monasterios y templos donde siguieron transmitiendo sus enseñanzas en secreto y solamente a discípulos muy seleccionados.


En 1909 los Japoneses, aprovechando la desunión general existente, invadieron Corea e implantaron por la fuerza sus costumbres, rituales y sus artes marciales, obligando a los militares a practicar Judo y Karate. Pero no sólo no consiguieron terminar con los sistemas autóctonos, sino que los reforzaron y enriquecieron.


En 1910, con la ocupación japonesa de Corea, las artes marciales coreanas sufrieron un golpe mortal. El gobierno japonés suprimió todas las actividades culturales, incluyendo los deportes de equipo y las artes marciales coreanas en un intento por destruir la identidad coreana. En las escuelas coreanas se impuso el estudio de formas deportivas japonesas como el Judo y el Kendo. No obstante, algunos maestros continuaron practicando en secreto el antiguo Taekyon. El Karate japonés y varias formas chinas (Shaolín) se introdujeron en Corea y se mezclaron con las formas coreanas. Una nueva forma híbrida se desarrolló basada en el Subak con técnicas de Shaolín y Karate y se le llamó Tang Soo Do (o Kong Soo Do). Después de la liberación de Corea, con el fin de la segunda guerra mundial en 1945 y después de años de discusiones, los líderes de algunas de las principales escuelas de artes marciales coreanas (Chung Do Kwan, Moo Duk Kwan, Ji Doo Kwan, Song Do Kwan, Oh Do Kwan...) se asociaron para crear un único nombre que identificara a lo que en Occidente se conocía entonces por Karate coreano. El primer nombre que se eligió fue Tae Soo Do (el arte de la mano china) en 1955, aunque en 1957 se cambió definitivamente por Tae Kwon Do (el camino de la lucha del pie y el puño), nombre más parecido al antiguo Tae Kyon.


La expulsión de los japoneses tuvo lugar en 1945. Corea se dividió entonces en dos provincias: Corea del Sur, ocupada por los americanos que habían intervenido en el conflicto, y Corea del Norte, que quedó dominada por militares del régimen comunista apegados al gobierno de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hoy Rusia). Los americanos no solo legalizaron de nuevo las artes marciales en el país, sino que las promocionaron y difundieron. En aquel momento, el General Choi Hong Hi, tomó la iniciativa de unificar los estilos marciales coreanos en uno solo que los representara a todos en una misma federación. A pesar de que el proceso se detuvo a principio de los años 50 por causa de una nueva y encarnizada guerra en la nación, en 1955 el General Choi consiguió que las principales escuelas coreanas se sentaran a hablar y naciera lo que conocemos como Taekwondo moderno.

General Choi Hong Hi


En 1972 se creó la World Taekwondo Federation (WTF), con sede oficial en el edificio deportivo Kukkiwon, en Seúl, Corea. Al año siguiente se acordó proclamar el Taekwondo deporte nacional coreano y su práctica se hizo obligatoria en todos los centros de enseñanza. Entre el 25 y 27 de Mayo de ese mismo año (1973), se organizó el primer Campeonato del Mundo de Taekwondo.

Kukkiwon

Desde entonces la difusión y propagación de este sistema ha sido espectacular, contando actualmente con más de 15 millones de practicantes en más de 100 países, situándose entre las artes marciales más practicadas. Fue deporte de exhibición en las Olimpiadas de Seúl (1988) y Deporte Olímpico Oficial desde los Juegos de Sydney 2000, encontrándose nuestro país entre los primeros puestos del panorama internacional.